El efecto de la osteopatía en pubis, piernas y abdomen

La osteopatía es una terapia alternativa que contiene muchísimos beneficios para nuestro cuerpo, nuestro organismo y nuestra salud a pesar de no ser tan conocida. Hoy, queremos indagar un poco más en la terapia osteopática y ver lo que nos puede beneficiar en zonas concretas como el pubis, las piernas y el abdomen.

La osteopatía de pubis y abdomen

Aunque en otros tipos de terapias manipulativas se aconseja no dar masajes enérgicos en la cavidad abdominal y en el pubis por el peligro que se corre de hacer daño a los órganos internos, en la osteopatía de pubis se considera que es una zona muy importante, tal y como puedes ver en este artículo de osteopatia10.com (Web especializada en la osteopatía de pubis), habida cuenta que en ella se encuentra la zona donde confluyen todas las energías corporales, el Hara. Requisitos imprescindibles antes de tocar tan importante zona son tener las manos bien calientes y ejercer una presión progresiva y suave. Nunca debes provocar dolor o sudores.

Manipulación

  1. La zona del plexo solar es muy importante por la gran cantidad de nervios que confluyen en ella, pero al mismo tiempo sumamente delicada.
  2. Comienza poniendo sobre ella simplemente la mano y posteriormente solamente la yema de los dedos. Si todo va bien, utiliza entonces el pulgar y profundiza un poco más.
  3. Mientras te apoyas con una mano en la zona cercana al pubis, con el pulgar de la otra mano deberás buscar las zonas correspondientes al pulmón (su lado izquierdo), hígado (derecho) y pulmón derecho.
  4. La zona más inferior, correspondiente a los intestinos, la trabajarás presionando con la yema de todos los dedos juntos.

Masajes osteopáticos en piernas y sus beneficios

Son cruzadas por los meridianos que vienen desde la columna vertebral, los correspondientes a la vejiga y los riñones, así como por los de la vesícula biliar que pasan por la parte exterior.

Estos meridianos actúan sobre los ojos, los tendones, la contracción muscular, la digestión y la
energía sexual. Mediante su manipulación podrás mejorar también las tensiones emocionales e influir en los dolores de cabeza.

Manipulación

  1. Con una mano sujeta una nalga y con la otra la pantorrilla de ese mismo lado, bajando hasta el tobillo. Una vez allí, utiliza tu rodilla para dar el masaje a toda la pierna, sin soltar los dos puntos de apoyo anteriores.
  2. Puesto ahora boca arriba deberás realizar la misma operación anterior, incluido el uso de la rodilla.
  3. Con el fin de aliviar la tensión del muslo estirado flexiona la rodilla del paciente, para después apoyar tu codo en el muslo.
  4. Si lo deseas y mientras permanece con la rodilla flexionada, utiliza tu rodilla para presionarle la parte posterior del muslo.
  5. Los pies también agradecen un masaje y para ello emplea tus pulgares para dar masajes circulares.
  6. En los bordes de los pies se encuentran los meridianos de la vejiga y se estimulan mediante pequeños pellizcos.
  7. Puedes aflojar la tensión de los pies golpeándolos con la palma de la mano, con el talón de la mano y con el martillo. La frecuencia debe ser muy rápida y percutante.